servo
Va a un ángulo, de 0 a 180 grados. Su brazo gira de verdad, con su par y su banda muerta.
Un mecano es el robot que armas tú, en 3D y con física de verdad: si lo sueltas, se cae. Después le conectas tu programa de bloques y lo ves andar.
Ver los tres robots hechosPestaña Mecanos, botón +, y ya estás dentro del constructor. Un mundo vacío con su suelo, esperando.
El chip Componentes abre la misma paleta que conoces de los bloques, con las mismas Salidas y Entradas. Al añadir una pieza sale el mismo diálogo de siempre: nombre y pin.
Mueve, rota y escala cada pieza, dibuja los soportes que hacen de chasis y suelda lo que tenga que ir junto. Se guarda solo después de cada arrastre.
Arranca la física y mandas las piezas con el dedo. Cuando esté a tu gusto, abre tu app de bloques y conéctala.
Las mismas familias que en los bloques, con los mismos colores: las Salidas reciben órdenes de tu programa, las Entradas le mandan datos.
Va a un ángulo, de 0 a 180 grados. Su brazo gira de verdad, con su par y su banda muerta.
Motorreductor con llanta. Aquí mandas velocidad y sentido, no posición.
Se enciende. La lente se ilumina de verdad, y cada led tiene la suya.
Como el led, pero la orden es un color RGB entero.
Una perilla que giras con el dedo. Es de las dos piezas que tocas mientras tu programa corre.
Un pulsador que se hunde al apretarlo. La otra pieza que tocas con el dedo.
Mira hacia abajo y te dice si debajo hay pista pintada o suelo limpio.
Mide la distancia hasta lo que tenga delante, igual que el de tu placa.
El chasis. Dibujas la placa en una matriz de 6 × 6, eliges su color, y de ese dibujo salen solas sus medidas, su peso y sus choques. Es la placa de mecano de toda la vida: un rectángulo con un agujero por celda.
Una línea negra de 2 cm, el ancho de la cinta aislante, que pintas con el dedo sobre el suelo. No pesa ni choca con nada: es pintura, y es lo que lee el sensor de línea.
Dos toques y dos piezas quedan unidas para siempre. Es lo que mantiene el robot de una pieza cuando la física lo zarandea.
Un dedo siempre orbita la cámara. Los dos dedos hacen lo que diga la herramienta que tengas armada: mover, rotar, escalar o soldar. Abajo, un dock de cinco chips: Play, Compartir, Crear soporte, Pista y Componentes.
Una unidad del mundo es un centímetro. Cuando el Otto de aquí abajo avanza 3.4 cm por ciclo, avanza 3.4 cm de verdad.
No hay que emparejar nada a mano, ni elegir de un menú, ni asignar piezas a bloques. Si declaraste tu servo en el pin 9 en el programa y montaste tu servo en el pin 9 del mecano, se encuentran solos. Es el mismo número que escribirías en tu placa de verdad.
Debajo de los simuladores aparece Mis mecanos, con los tuyos y su número de piezas. Tocas el que quieras.
Cuatro listas, sin adornos: lo que quedó conectado, lo que tu programa pide y no está en el mecano, los pines que usan dos piezas a la vez, y las piezas del mecano que tu programa no usa.
En la franja de abajo del editor, en modo solo lectura para que no puedas romperlo sin querer. Lo único que tocas con el dedo son el potenciómetro y el botón, que en el mundo real también dependen de ti.
Y cuando lo pases a tu Arduino o ESP32, no cambias ni un bloque: los pines son los mismos.
Bájate la app y el mecano de cada uno, ábrelos en Nairda y dale al play. Son los mismos archivos que la app guarda por dentro.
Cuatro servos: dos caderas y dos tobillos. El tablero trae un joystick y un deslizador de cadencia, y el programa está partido en siete funciones: inicio, adelante, atrás, derecha, izquierda y detener.
Dos sensores de línea y dos motores. La pista negra está pintada con el dedo sobre el suelo del mecano: es justo lo que los sensores van leyendo.
Dos motores y un sensor ultrasónico. El tablero dibuja en vivo la distancia que el sensor está midiendo.
Descarga el archivo y tócalo (o haz doble clic). Aparece Abrir con Nairda y se importa solo.
Aquí no hay «abrir con». Descarga el archivo, entra en la Galería y usa el botón de importar de la barra de arriba.
Da igual la extensión: Nairda mira el contenido del archivo, así que sabe solo si es una app o un mecano, y la pestaña de la Galería salta a la que toca. Al importar siempre se crea uno nuevo: nunca pisa lo que ya tenías.
El constructor corre en Android, iPhone, iPad, Mac, Windows y en el navegador. En Linux no.
Sigue ahí, reducido a una sola tarjeta: Simulación de componentes, el mosaico 3D de cada pieza que declaras, para probar un led o un servo sueltos sin montar nada. El carrito y el brazo robótico virtuales se retiraron: el mecano hace su papel mejor, y con una ventaja que ellos nunca tuvieron. Ahí los pines son tuyos, no números mágicos que había que adivinar.
El constructor está dentro de la app de Nairda, en la pestaña Mecanos de la Galería.
Descargar Nairda O ábrelo en el navegador →